lunes, 18 de julio de 2016

REMINISCENCIA. Publicado en Letras con Arte



El día está frío. Es otoño, tiempo para la reflexión. Un desasosiego me conduce, sin pretenderlo, al pasado. Inmóvil observo desde el otro lado de la calle, escondido en un portal, la casa que fue mi hogar. Los corazones que la habitan son conocidos. Los recuerdos atraviesan mi pecho agitado y nostálgico y la tristeza arremete con fuerza nublando mis ojos que amenazan con amargas lágrimas. Las perchas bailarán solitarias en el que fue mi cuarto. Abrazos relegados, besos de buenas noches olvidados, risas descoloridas.


Y a mis labios llega de nuevo la espinosa pregunta:

¿Qué pasó?

Hoy, pasados ya los años, fríos en el tiempo, se desvanece poco a poco el torrente de palabras escupidas sin sentido, hirientes, volviéndose débiles recuerdos.

¡Quizás me equivoqué! ¡Quizás tenía que ceder!, Quizás… pero no, no podía ser, no debía ser.

Para mi sosiego dejo que mi imaginación piense que no me olvidaron.

El dolor de no ser mencionado me encoge, me hago pequeño. Transparente a sus ojos.

Sin pasado.

La felicidad me envuelve con una nueva familia, con un nuevo hogar. Pero hoy, los recuerdos no dejan descansar mi alma y la pregunta continúa flotando en el aire:

¿Hablarán de mí?