domingo, 28 de octubre de 2018

PÉS E DADOS




XA abonda! 

Acouga¡ Non lle deas máis voltas! Esa voz sae do meu interior. Rematou, estou cansa..

Abro a porta da casa,  entro nun pequeno vestíbulo escuro, prendo a luz e deixo as chaves na bandexa encima do moble. Aí vai todo a que arranxamos nos petos. Na parede, da cor verde esperanza, colga unha pintura dun retrato meu cando era nova; enfronte, tapando o cadro da corrente,  un tapiz que merquei nunha viaxe a Ecuador daqueles tempos de aventuras, coa vida por diante. Os problemas aínda non se albiscaban.

Arrastro os pés cansa, esgotada. Sento no chán da sala a escuras, encollo as pernas e as abrazo  deixando que caia a cabeza entre elas, sen facer forza. Iso reláxame e o corpo descansa; aprendino cando tomaba clases de ioga.

Xa un pouco reposta, prepárome un roibos con canela. Prendo o televisor porque necesito compaña e sento no sofá. Collo un pé e comezo a darlle unha masaxe    aceite de romeu, dende o dedo gordo e rematando no maimiño, apertando na curvatura entre as dedas  e a almofada.

A tensión non diminúe. A imaxe do meu home preséntaseme de novo e as bágoas  que rebordan na conca dos meus ollos pídenme permiso para saír.  Dou unha masaxe a toda a planta dun pé e continuo có outro. Chámase reflexoloxia . Cando me ensinaron a traballar os pés non crera  que podía curar as doenzas con esta practica. É como cando me dixeron que temos un segundo cerebro no ventre; farteime de rir.

Xa calma, repaso o día. Non quedou sala de xogo que non mirase.

Carlos, o  meu home, aínda que non estamos casados, soubo ocultarme ben o seu segredo. Cando o coñecín sempre levaba no peto dous dados, dicía que eran os seus amuletos, que lle traian sorte.

A vida é un xogo para el. Un adicto incapaz de deixar de dilapidar a seu tempo, xogando máis e máis para recuperar o perdido, converténdose en un ionki do azar: roubar, enganar, grupos de auto axuda, terapias. Xa me coñezo todos os contos. Encarna e Teresa, a súas fillas dun matrimonio anterior tamén desfeito polo xogo, están a sufrir as consecuencias do delirio do seu pai. Teñen medo, os prestamistas róldanas ameazantes.

Vou con elas falar co avogado do xulgado. Asústanas. Herdarían todas as débedas, que non son poucas, quedarían  empeñadas de por vida.Están a tratar  de que o xuíz lles conceda a custodia  do seu pai, do seu xornal, da súa vida.

Non quero saber nada. Xa non quero nada porque nada hai. Consumida e arruinada pásolles a testemuña, e con ela  os días sen sol.

Que morra, tanto me ten. Só quero un novo abrente.



Novembro 2014

miércoles, 8 de agosto de 2018

ÁRIDO PRESENTE





Antes..., antes de que la vida me fuese arrebatada.

Salgo a la calle empedrada del casco antiguo. La ciudad desprende olor a tierra húmeda. El único sonido latente es el de mis chanclas al caminar habitadas por los pies desnudos y como atuendo mi desánimo.

El aire de la mañana de este mes de Julio es fresco, pero se esperan temperaturas altas a la hora bulliciosa. Las tiendas despiertan al día, levantan sus rejas y una luz plástica moldea sus productos.

Arropado por mi brazo izquierdo llevo el periódico, cargado de candentes nuevas primicias esperando ser leído con avidez. Me gusta esta hora vespertina y tranquila. La terraza todavía está vacía de clientes y el camarero, lozano, me sirve el primer café amargo, sin edulcorantes.

La llegada del “Aquarius” ocupa las primeras páginas. Médicos sin fronteras muestran el horror sufrido por los migrantes africanos en aguas mediterráneas durante el rescate de seiscientas veintinueve  personas.

Intranquila por tan malas noticias apenas saboreo el segundo café y observo el mar calmo. Me lo imagino de un color rojo en alta mar; de pérdidas, de historias que ya no podrán ser contadas. Relatos de mujeres maltratadas desde su nacimiento para que se hagan duras y puedan soportar violaciones en su adolescencia. De niños con la mirada perdida, sin abrazos de amor, a la deriva.

De regreso a casa mis pensamientos ocupan todo el espacio, las noticias de la prensa me dejaron mal cuerpo ¡Cuánto horror!, ¡cuánta crueldad!

Abro el portal de mi edificio y voy directamente al garaje. Tengo que hacer la compra del mes y necesito el coche. Violentamente, me tapan la boca.

Son dos hombres jóvenes, fuertes, a cara descubierta. Me arrebataron primero el bolso. No opuse resistencia ni les amenacé. Ya, Sin fuerzas y vejada, quebrantaron la barrera del mal. 

Tres incisiones producidas por arma blanca: dos en el vientre y la otra en la zona torácica me hicieron perder la vida.




jueves, 3 de mayo de 2018

CATARSIS



Una vida está llena de recuerdos y algunas veces te sorprende porque alguno de ellos te asalta, oportuno o inoportuno  pero se vuelve realidad, buscándote, vivo, en presente, con sus brillos y reflejos.

Los guardaste en el cajón izquierdo de tu memoria, al abrigo de las tinieblas… Como amaste, sentiste o lo feliz que hayas podido ser, solapados por sorbitos de dolor, hasta que tu cuerpo se encargó de apaciguar sentimientos.

Vuelves a mí, ahora, después de tanto tiempo con las armas en alto. Irrumpes de nuevo en la tranquilidad que me dan los años con sentimientos candentes, abriendo el cajón oculto, desempolvando el pasado. Lo que aflora ya no es amor. Ese deseo, ese sentir ya no existe; cupido esta vez no me alcanzó con sus flechas.

Ya no quiero jugar. Ya no tengo fuerzas para correr detrás de tu nueva ilusión. Las piedrecitas de colores que me has puesto en el camino, no te voy a negar que no me hayan gustado. Yo también necesito abrazos, y si cierro los ojos todo es perfecto. Pero no es mi hogar.

Déjame que te cuente y no me interrumpas: ya no quiero ese pasado. Quiero un nuevo presente y a ser posible cachitos de futuro y que la vida lo habite.


Lo cierto es que tenemos que reírnos y lo podemos hacer juntos. Viajemos sobre el viento y saquemos el bandido. Dejemos el lloriqueo de la lluvia para el mes de Abril.

La felicidad es como una manta pequeña, lo decía Rojas Marcos, busquémosla en el placer de la amistad.





lunes, 30 de abril de 2018

HISTORIA MÍNIMA





Presente sorpresa

Glup Glup… suena el whatsapp:

Toc toc –a modo de saludo– El teléfono se me escurre entre las manos sudorosas. Taquicardia.

El pasado regresa.


Presente ausente

Toc Toc… insiste la máquina diabólica. Un rictus de enfado dibuja mis labios encendidos.
Vacío el chat.









Presente con futuro

De nuevo vibra el whatsapp: Hola… –Los recuerdos del pasado en 33 segundos en mi cerebro–
Serena contesto: Hola…




miércoles, 3 de enero de 2018

UN DÍA GALEGUIÑO




“Encerrado en una caja hermética y en el interior de una furgoneta, el valioso manuscrito del siglo XIII que contiene "las siete cantigas de amigo" de Martín Códax, llegó ayer al Museo del Mar de Vigo…”

¿Qué podemos hacer un dos de Enero lluvioso y encapotado sin trazas que cambie y esperando una visita? … nos vamos de museo.

Llegamos al Museo do Mar,  mi amiga y yo, bajo una pátina de lluvia y niebla. El faro guarda impertérrito el recinto bajo la atenta mirada del mar gris tormentoso.

Ya en su interior y a su abrigo, nos dejamos envolver por las “siete cantigas de amigo” del trovador gallego Martín Códax en las que una mujer llora porque le falta su amado a orillas de la ría de Vigo:


Un manuscrito perdido durante siglos. El pergamino Vindel vuelve a casa, a la ría. Esta joya literaria inspirada en Vigo, de riqueza incalculable atraviesa los océanos de nuevo, esta vez hasta el mes de marzo.

La Morgan Library Museum de Nueva York custodia desde hace 40 años las siete cantigas compuestas hace 800 años. Pedro Vindel comerciante de libros antiguos, en 1914 descubre el pergamino. Este librero encontró el manuscrito en la encuadernación de un códice del siglo XIV. Su música es casi la única muestra que se ha encontrado hasta la fecha de la canción profana galaico- portuguesa.

Es mediodía y muy cerca, en la playa del Bao, está el bar de tapas Las Barricas, donde brindamos por este año nuevo y apuramos un vino godello con empanadillas caseras de la señora Puri. Nos dejamos mecer por la conversación y por el calor que desprende la chimenea. Afuera sigue lloviendo.

Ya por la tarde, con ganas y armadas de paraguas, nos dirigimos al centro comercial A Laxe donde degustamos un sabroso chocolate. Terminamos de compras en los orfebres gallegos “Feito a Man”.  

La niebla encapota la ciudad y los transeúntes caminan aprisa protegidos bajo sus paraguas. La tristeza nos envuelve y es hora de recogerse.


Relato


Su hermosura de hombre lobo me dejó fría, ávida de más. Sin poder moverme me dispuse a ser feliz contemplándolo. A su alrededor mucho bullicio. En mi interior el corazón se revuelve, se agita desesperado.

Me entretuve jugando… de sus ojos divinos a sus orejas perfectas, a su ancho pecho, a su pelo negro como la noche; recorrí todo su cuerpo con mirada libertina.

Extasiada, veía como se movía entre la luz del verano.

Juntamos nuestras manos palma contra palma. Nos cogimos con fuerza y recorrimos el paseo solos entre tanta multitud, ajenos y hambrientos.

Tocamos las copas de los árboles con nuestras risas y nos adentramos en besos húmedos, llenos de más.

Despunta el día y es hora de separarnos. Está de pie, moviéndome con su mano juguetona mi pelo dorado por el sol. Tatarea las cantigas de amigo.

Me regala unas gafas de sol plegables de color marrón y cristales de espejo. Me dice que son para ocultar mis ojos verdes y peligrosos, como el cercano mar.

En el aire sonetos de amor.